Irán: Clemente levanta pasiones.

Irán inició ayer su andadura en la fase de clasificación para el Mundial 2010 cediendo un empate sin goles contra Siria, en Teherán. Pero para los miles de aficionados que llenaban las gradas del estadio Azadi esta vez el resultado fue lo de menos. Los seguidores iraníes estuvieron casi más pendientes del palco de honor que de lo que ocurría sobre el terreno de juego, ya que la presencia de Javier Clemente como espectador de lujo tuvo un poder de atracción total.

En su primera toma de contacto con los seguidores iraníes en el estadio Azadi, el técnico vasco pudo darse cuenta de la magnitud que ha alcanzado su figura en el país islámico. “No sé lo que me decían los aficionados, pero por lo que me ha contado el traductor gritaban ‘¡Que venga, que venga!’. Realmente, ha sido muy emocionante”, explicó el técnico bilbaíno.