Takeshi Okada volvió al banquillo de la selección japonesa el pasado mes de diciembre, en sustitución de Ivica Osim, quien sufrió un grave derrame cerebral.
El principal logro del ex internacional, de 51 años, es haber clasificado a Japón para la primera Copa Mundial de la FIFA de su historia, en la edición de Francia 1998, y su nueva misión es simple: conseguir que los nipones disputen un cuarto certamen consecutivo en Sudáfrica 2010.












